En el mundo empresarial actual, se habla mucho del emprendedor digital, aquel que gestiona su negocio sin necesidad de una oficina o tienda física, utilizando plataformas virtuales para todas las operaciones y evitando trámites presenciales.
Sin embargo, también existe el emprendedor tradicional, enfrentándose a desafíos similares diariamente: vender, fidelizar clientes y atraer nuevos consumidores.
Ambos tipos de emprendedores comparten un objetivo fundamental: captar y mantener satisfechos a sus clientes para poder consolidar su negocio.
¿Te gustaría analizar las diferencias, ventajas y desventajas entre estos dos modelos de negocio?
Sigue leyendo esta edición de nuestra newsletter para obtener una visión detallada que te ayudará a decidirte entre abrir un negocio físico o digital.

Vamos a centrarnos en estas áreas para explorar los pros y contras de cada modelo:
- Los costes y la infraestructura.
- Escalabilidad.
- Flexibilidad.
Los costes y la infraestructura
Uno de los mayores gastos fijos para los negocios físicos es la compra, el alquiler o el mantenimiento de los espacios. Si no estás seguro de qué modelo de negocio
elegir, considera cuál te permitirá rentabilizar mejor esos costes. Por ejemplo, un restaurante necesita un espacio físico no solo para preparar alimentos, sino
también para atender a los clientes. Además, necesita una buena ubicación puede atraer más tráfico de clientes.
Antes de decidirte por la compra o el alquiler, te recomendamos validar tu modelo de negocio; esta inversión puede ser sumamente estratégica para tu éxito.

Los negocios digitales, en cambio, no enfrentan estos gastos en su infraestructura. A lo sumo, pueden alquilar un espacio de coworking para salir de casa, lo cual es mucho más asequible que un local comercial. Eso sí, suelen invertir más en herramientas digitales y formación.
En términos de equipamiento, un emprendedor digital necesita poco mobiliario: un ordenador y algunos elementos electrónicos de bajo coste, como luces, micrófonos y pantallas. En contraste, un negocio físico requiere una inversión significativa en muebles, maquinaria y material de trabajo.
No obstante, recuerda que los activos físicos se amortizan con el tiempo como inversiones para el negocio, mientras que muchas herramientas digitales se contabilizan como gastos inmediatos, lo cual afecta la carga impositiva de cada modelo. Si deseas más información sobre estos aspectos técnicos, no dudes en preguntarnos, estamos aquí para ayudarte.
Escalabilidad y RRHH
De la misma forma que te decíamos en el punto anterior que los costes de infraestructura son de los más significativos para un negocio local, podemos afirmar que, si lo que quieres es crecer en un negocio digital, los gastos en marketing son de los gastos fijos más elevados.
No somos expertas en el tema, pero sí sabemos que la inversión en marketing y publicidad es crucial para cualquier negocio que quiera aumentar su alcance y llegar a un mayor de clientes potenciales.
Aparte de esto los negocios digitales, vendan productos o servicios, cuentan con una mayor flexibilidad y facilidad para escalar, ¿cuál es el truco para, en caso de tener una demanda con un crecimiento muy rápido poder responder a las expectativas del mercado y no “morir de éxito”?
Pues el mismo que si escalas rápido en un negocio físico: anticipando una demanda creciente, ¿cómo? Con herramientas de planificación y de productividad.
Y una de esas herramientas son los recursos humanos: bien sean en formato colaboradores externos o contrataciones a tiempo parcial o completo. Que sí, que puede ser uno de los mayores gastos, pero, a su vez, de las mayores inversiones que vas a realizar en tu negocio para el medio y el largo plazo.
Flexibilidad
El porqué de que los negocios digitales suelan ofrecer una mayor flexibilidad que los negocios físicos se debe a varios factores.
Primero, los costes de trabajar en línea son generalmente más bajos que los de operar en físico, no solo por la maquinaria que se utilice para tal fin, sino porque hay que contar con los desplazamientos físicos y los riesgos que ello implica para el empresario y para las personas que estén a su cargo.
Al no estar ligado a un espacio físico la adaptación a los cambios del mercado o a las preferencias cambiantes de los consumidores, es más fácil.
Otro punto para tener en cuenta es el tema de los horarios. No estar sujetos a unos horarios establecidos puede parecer más atractivo a priori, en cambio, muchas veces, auto organizarse es menos productivo: se acaban trabajando más horas de manera más ineficaz. No obstante, si estás en esta circunstancia y crees que te vendría bien ayuda para organizar tus jornadas, puedes contactar con nosotras.

En conclusión, la elección entre un negocio local y digital depende profundamente de tu modelo de negocio, tus objetivos a largo plazo y el mercado objetivo. En Vela Gestió podemos proporcionarte asesoramiento estratégico para ayudarte a elegir el camino que maximice tus oportunidades de éxito.
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